Comunidad Docente

Las comunidades de Aprendizaje tienen por objeto reflexionar y producir nuevas elaboraciones pedagógicas y recursos didácticos, que se proyecten más allá de los cursos y talleres, dando lugar a espacios de co-construcción colaborativo y a prácticas de auto perfeccionamiento permanente.

La apuesta por esta estrategia se orienta a generar las condiciones necesarias para que personas de un mismo oficio –el oficio de enseñar y dejar aprender– con necesidades y propósitos afines se reúnan periódicamente con el fin de socializar sus saberes pedagógicos, analizar sus experiencias educativas y humanas, discutir concepciones y creencias, apropiarse de nuevos conocimientos y formas de trabajo en el aula y fuera de ella, en vistas de reconstruir sus saberes y resignificar y transformar sus prácticas pedagógicas, permitiendo el mejoramiento de los aprendizajes de los estudiantes a los cuales se orienta su quehacer.

A partir de la iniciativa de un conjunto de profesores que participan comprometida y continuamente de los procesos de aprendizaje docente, a fines del año 2013 se instala la primera Comunidad Docente de Arcos como un espacio de encuentro y pertenecía abierto y en interacción con la comunidad educativa. Reunidos por el deseo de intercambio de experiencias pedagógicas y profesionales, la difusión de ideas y realizaciones, la reflexión crítica sobre sus prácticas docentes y la exploración creativa de propuestas e investigaciones en vistas de potenciar y trasformar la acción pedagógica.

En estos espacios de aprendizaje docente se gestan diálogos, se abren conversaciones, se exponen y acogen vulnerabilidades, dolores, conflictos, deseos e ideas. Se construyen vínculos profesionales, pedagógicos y fundamentalmente humanos y afectivos.
Estos docentes en sus reflexiones y haceres nos han enseñado a que “Educar no es solo transformar” sino que es necesario “Transformarnos para educar”. E inquietos en este proceso, se han tomado los espacios que intuitivamente hemos ido abriendo movidos por la necesidad de vincularse, compartir experiencias y generar redes colaborativas inter y transdisciplinarias.

Es en una de estas instancias de “perfeccionamiento docente”, inspirada en la construcción de Comunidades Pedagógicas, que se genera cierta sintonía que interpela a los docentes participantes, e instala la inquietud: ¿qué hacemos ahora con esto que deseamos que ocurra en Arcos? “Nos comprometemos, nos desentendemos”. En ese grupo se manifiesta el deseo, el encanto y también la desconfianza en relación a lo que pudiese ocurrir.

Ya reunidos esto cerca de 25 docentes se plantean la necesidad de buscar un propósito. En el andar, cuestionan esta aspiración, pues les parece difícil un objetivo, o una meta que los pudiese definir previamente. Más bien, consideran que ese propósito que los convocaba aludía a un sentido, a compartir un horizonte de inquietudes , visiones, ideas, emociones similares.

Es así como se levantan ciertos principios (no finales) de acción enmarcados en la pregunta ¿Qué nos mueve como comunidad?
La comunidad realiza una declaración de estos principios un Manifiesto, que luego comparte con el resto de a la Comunidad Educativa en un acto abierto poético y creativo.

La comunidad reconoce que lo que la configura es la generación de un espacio de Comunicación, de intercambio, de Aprendizaje, de Creación y Acción que vivenciado a través de la colaboración la transdiciplinariedad, espacios que permiten, a partir de los desafíos nudos problemas que se habían visualizado, investigar y explorar nuevas formas críticas y reflexivas para trasformar las acción pedagógica. Generar procesos de aprendizaje en nuestros estudiantes colaborativos, en sintonía con los contextos reales, que integren saberes y sujetos.

¿Cuál es el modo que se despliega la comunidad?

Le llamaremos a esto metodología… La construcción colectiva del conocimiento (un colectivo que aprende y enseña) que comprende el proceso como una construcción dialógica, que reflexiona sobre sus prácticas y desde ahí toma postura, acciona y vuelve a reconstruir. La evaluación y reevaluación es un proceso permanente. Por lo mismo, los modos de organización han ido variando en el tiempo, no es un proceso lineal, ni causal, más bien recursivo. Se ha constituido en su desarrollo y ello le da consistencia.

La Comunidad Docente de 2013 conforma hoy parte importante de la Comunidad de Tutores que desarrolla el Programa de Progresión Estudiantil y que funciona con los principios declarados por la comunidad original.